Tipos de almacén y sus características

Hasta que llega al cliente final, un producto puede pasar por diferentes tipos de almacenes en la cadena logística. Conocer la clasificación de los almacenes es importante para mejorar la logística de la empresa. En Logística Díaz-Soler analizamos los tipos de almacén y sus características para que puedas elegir el mejor lugar para tus artículos.

Cuando busques un espacio de almacenamiento de la mercancía, es importante que pienses en qué punto de la cadena logística se encuentra el producto. En realidad, existen muchos tipos de almacén y cada uno responde a diferentes necesidades en función de su ubicación, nivel de automatización, qué mercancía almacena o el tipo de recinto.

Además, también hay diferentes tipos de almacén según su función en la red logística que vamos a analizar en este artículo. Como expertos en almacenaje logístico, en Díaz-Soler te explicamos la clasificación general de los almacenes.

Características de los distintos tipos de almacén

Como norma general, todo negocio necesita al menos un almacén. Este puede ser un almacén interno o externalizado a través de un operador logístico. No obstante, si el volumen de negocio es muy grande, sirve envíos en diferentes ubicaciones o si la fabricación del producto es compleja, pueden ser necesarios varios tipos de almacén en una empresa.

La ubicación del almacén es fundamental para la estrategia logística de un negocio. En función de dónde se sitúe la clasificación de los almacenes distingue entre almacén central y regional.

El almacén central suele estar cerca del centro de fabricación y está equipado para la manipulación de grandes cargas. Por su parte, un almacén regional se sitúa próximo al cliente final para facilitar la distribución de los productos. Un ejemplo de almacenes regionales son los que dan cobertura a una zona geográfica concreta.

En segundo lugar, distinguimos dos tipos de almacén según el grado de automatización. En este caso, tenemos los almacenes convencionales que suelen estar equipados con estanterías metálicas sencillas. No suelen superar los 10 metros de altura y tienen pasillos amplios para permitir el paso de carretillas.

En cambio, en un almacén automático encontramos una mayor presencia de maquinaria especializada y equipos automatizados para manipular la mercancía. Pueden superar los 10 metros de altura para almacenar grandes cantidades de artículos y usar transelevadores.

Cuando el proceso de fabricación es más complejo, una mercancía puede pasar por varios tipos de almacenes en función de la fase de la cadena de producción en la que se encuentre. En este sentido, encontramos espacios dedicados al almacenaje de materia prima, para productos intermedios o semielaborados y el almacén de productos terminados.

Por último, según el tipo de recinto encontramos espacios interiores y almacenaje al aire libre.

Ahora que ya conoces cuáles son los tipos de almacén, quizás te interese saber que en Logística Díaz-Soler tenemos más de 12.000 metros cuadrados de almacenes cerca del Puerto de Valencia. Sean cuales sean tus necesidades de almacenaje, puedes pedirnos una valoración en el formulario de contacto.

Clases de almacén según su función logística

Uno de los criterios más utilizados es la clasificación de los almacenes según su función en la cadena logística. En este caso, distinguimos hasta 5 tipos de almacén industrial: 

  • Almacén de aprovisionamiento. También llamados almacenes de producción. Sirven para almacenar las materias primas y alimentar las líneas de producción con los componentes y piezas necesarios para fabricar el producto. Deben estar cerca de la fábrica.
  • Almacén de tránsito. Es un almacén provisional de mercancías hasta que se necesiten para la siguiente etapa. Por ejemplo, previo al empaquetado o entrega final. El flujo de mercancías es contínuo y raramente se almacena a largo plazo.
  • Almacén de picking. En esta clase de almacén, se prepara el pedido de manera ágil para ser envíado al cliente.
  • Almacén de consolidación. En él, se almacenan pedidos de diferentes proveedores para agruparlos y hacer envíos de mayor volumen. De esa manera, se ahorran gastos de transporte.
  • Almacén de ruptura. Este concepto de almacén es lo opuesto al anterior. Aquí se dividen pedidos grandes en otros más pequeños antes de enviarlos al cliente. Con este método, se busca facilitar el envío.
  • Almacén temporal. Se utiliza para guardar productos que presentan picos de demanda en determinados momentos del año. Por ejemplo, durante la campaña de Navidad en la que el volumen de pedidos es mayor.

Trucos para elegir el almacenaje adecuado

Nadie mejor que tú conoce su mercancía y qué necesidades logísticas presenta desde su fabricación hasta la llegada al cliente final. Por eso, es importante que conozcas los tipos de almacén que existen a la hora de plantear tu estrategia de almacenaje.

Cuando busques un almacén, piensa en qué uso vas a darle. Esto te ayudará a escoger el mejor espacio para almacenar tu mercancía. Pero, ¿cómo debe ser un almacén? La solución de almacenaje adecuada debe ubicarse en una zona estratégica, tener suficiente capacidad y la infraestructura adecuada. En definitiva, debe facilitar la agilidad en la manipulación y preparación de los envíos.
En la actualidad, la logística es clave para el éxito de un negocio. Si necesitas ayuda para elegir un espacio de almacenaje, puedes ponerte en contacto con nosotros. En Logística Díaz-Soler tenemos la solución de almacenaje ideal para tu empresa. Llámanos al 961 47 22 51 o escríbenos a info@logisticadiazsoler.es.

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